LUGARES ARQUEOLÓGICOS EN ESPAÑA

YACIMIENTOS DE TORRALBA Y AMBRONA

Los yacimientos de Torralba y Ambrona (Soria) son dos yacimientos paleontológicos y arqueológicos que corresponden a varios niveles fosilíferos con industria lítica achelense (Paleolítico Inferior) asociada, de hace al menos unos 350.000 años (Chibaniense, Pleistoceno medio). De estos yacimientos se han obtenido fósiles de grandes mamíferos, principalmente elefantes (Palaeoloxodon antiquus), con restos de casi medio centenar de individuos de cada yacimiento, además de grandes bóvidos y caballos. Se ha propuesto un modelo de formación tipo cementerio de elefantes, similar a los actuales africanos. Asimismo muestran evidencias de sucesivas ocupaciones por seres humanos, como estación de caza o, más probablemente, carroñeo y despiece. Los yacimientos, tradicionalmente estudiados en conjunto, están distantes unos 3 km, y pertenecen a las localidades de Ambrona (término municipal de Miño de Medinaceli) y Torralba del Moral (término municipal de Medinaceli).

Conocidos desde finales del siglo XIX, fueron excavados primero por el Marqués de Cerralbo entre 1909 y 1914, más tarde, a inicios de los 60 y principios de los 80, por el estadounidense F. Clark Howell con la colaboración del paleontólogo Emiliano Aguirre y posteriormente, en los 90, se realizaron nuevas campañas a cargo de Manuel Santonja y Alfredo Pérez-González.

En 1907 el Marqués de Cerralbo excavó entre 1000 y 2000 m² del yacimiento de Torralba y una superficie desconocida, pero mucho menor, del de Ambrona. Los elementos paleontológicos recuperados supusieron 525 restos de elefante (Palaeoloxodon antiquus), 86 de caballo (Equus caballus torralbae), 37 de un gran bóvido (Bos primigenius), 25 de ciervo (Cervus elaphus) y 3 de rinoceronte (Stephanorhinus hemitoechus), y la industria lítica supuso un total de 557 ejemplares, entre bifaces, hendedores, lascas, núcleos y cantos tallados.

Francis Clark Howell dirigió seis campañas de excavación en Torralba y Ambrona, entre los años 1961 a 1983. Entre los resultados de sus investigaciones pareció haberse demostrado la práctica de la caza activa por parte de los grupos humanos de la época —hipótesis discutida posteriormente, en favor del carroñeo ocasional—. Asimismo restos carbonosos parecían indicar la presencia de hogares: el uso intencionado y controlado del fuego.

En el conjunto de sus campañas, Howell excavó más de 1000 m² en Torralba, recuperando cerca de 700 instrumentos líticos y más de 2100 fósiles, y unos 2700 m² en Ambrona, con más de 4400 instrumentos líticos y varios miles de fósiles (de ellos más de 2000 de elefantes).

En 1973 Aguirre dirigió la excavación sistemática de más de 200 m² alrededor del museo de Ambrona, construido diez años antes, necesaria para corregir las humedades que lo ponían en peligro, recuperando más fósiles e industria lítica.

Combinando los métodos de resonancia paramagnética electrónica (RPE) y uranio-torio (U-Th), sobre el esmalte y la dentina de dientes de caballo, se ha obtenido una datación absoluta no inferior a 350.000 años, contemporánea de OSI 9 o final de OSI 11.

Los estudios de paleomagnetismo han dado en todas las muestras de Ambrona un valor de polaridad normal, coherente con el cron Brunhes, el actual, que se inició hace 779.000 años.