El yacimiento arqueológico Villa romana La Tejada está situado en Quintanilla de la Cueza, Palencia, y se localiza a unos 500 m. de la margen derecha del río Cueza. Es un ejemplo que testimonia el modo de vida rural de los grandes potentiores tardorromanos que explotaban los latifundios cerealísticos de la meseta castellana.
Es un fundi o asentamiento agrícola de época tardoromana que fue protagonista, como tantos otro, de un esplendor, una decadencia y finalmente un abandono progresivo.
Desde su descubrimiento en 1.970, se han ido produciendo sucesivas campañas de excavación, que han puesto al descubierto un posible recinto termal, perteneciente a una edificación residencial señorial o un edificio público.
Una de las riquezas arqueológicas y artísticas más señaladas de La Tejada son los mosaicos que cubren la mayor parte de sus habitaciones. Los más destacados son los de "Hojas cuadripétalas", "Las Cuatro Estaciones", "Octógonos y óvalos", "Nudos de Salomón", "Esvástica", "Mosaico de los peces", "Neptuno" y "Leda y el Cisne".
Predominan los temas figurados, como animales acuáticos y delfines, o motivo de diversos animales del mar, conchas y crustáceos, o la gran cabeza de Océano de la cual se conservan las barbas, además de representaciones de busto humanos que son alegoría de las cuatro estaciones, conservándose en su integridad el otoño y casi completo el invierno. Otros motivos son geométricos, que acompañan a lo figurados o bien aislados en varias estancias, como esvásticas, rombos y nudos de Salomón, sogueados en escamas, pétalos, volutas o rosas de los viento. Una de las características más sobresalientes del yacimiento es la presencia de numerosos hipocaustum, que calefactan las habitaciones. Son el antecedente de las populares "glorias" castellanas. |