La Casa de los Grifos es una importante casa privada romana de la ciudad de Complutum, construida hacia el año 50 d.C., y que conserva en su registro arqueológico la mayor parte de su programa pictórico decorativo. Perteneció a una familia acomodada de la Complutum romana en el primer siglo de la era cristiana y estuvo en uso aproximadamente 250 años. Entre sus tesoros, esta casa cuenta con la mejor colección de pintura mural de un solo edificio que se conserva en España y aún hoy es posible pasear por su espectacular galería central al igual que lo hicieron sus habitantes.
La casa tiene 30 x 30 metros de planta, 900 metros cuadrados en total, a los que habría que sumar una taberna (habitación abierta a la calle y aislada del resto de la casa) adelantada sobre el decumano IV y dos magníficos pórticos de 2 metros de ancho de pilares en sus fachadas oeste y sur. En el interior de la Casa de los Grifos se ha encontrado diecisiete ambientes. El centro lo ocupaba un peristilo (la parte más interior de la casa romana, consistía en un jardín rodeado de un pórtico sostenido por columnas), rodeado de un pasillo porticado.
El nombre de Casa de los Grifos proviene de los animales mitológicos que decoran una de las pinturas más características de la casa. Su desafortunado incendio y posterior demolición, han sido sin embargo las circunstancias que miles de años después han permitido a los arqueólogos descubrir una gran cantidad de tesoros intactos y no expoliados. No solo su excepcional colección de pintura mural sino multitud de elementos diversos e incluso restos orgánicos, como los huesos de perros encontrados en el pozo del patio central de la casa, y que probablemente fuesen arrojados allí tras el incendio para evitar olores y enfermedades.
Las excavaciones en esta casa privada, que pudo ser abandonada a finales del siglo III o comienzos del IV d.C., comenzaron en 2003 y en la actualidad se ha descubierto más de un setenta por ciento de su superficie. |