El yacimiento arqueológico de Almadrava, situado en el término municipal de Els Poblets, presenta la tipología de una villa marítima: establecimiento rústico en actividad entre el siglo I y V d.C., cuyo propietario en el siglo III d.C. era L. Lucreti, ubicado 10 kms. al norte de la ciudad de Dianium, con fondeadero propio y una economía en la que resalta la producción y comercialización de productos agrícolas (vino aceite etc…)
La zona excavada corresponde al área de la pars rustica de la villa, a una alfarería, con amplios porches para el secado de piezas, pozos para extraer el agua y hornos para cocer. Se dedicaba a la fabricación de tejas y ánforas; éstas últimas se utilizaban para el envasado de aceite, vino o salazones. Estaban destinadas principalmente al transporte marítimo y eran desechables: una vez llegado a puerto, se trasvasaba el contenido líquido y se tiraban. La pars urbana o zona señorial de la villa no ha sido excavada hasta la fecha.
El sector alfarero, de 0,6 hectáreas, se sitúa al NO. de la villa. La Excavación en extensión de más de 3.000 m² permite la visualización de un conjunto arqueológico compuesto por estructuras de cuatro talleres y una batería de hornos, en actividad de entre la mitad del siglo I y el 275-285 d.C. La interpretación de los vestigios ofrece una información excepcional que permite conocer aspectos del proceso de elaboración de la cerámica en este alfar de la antigüedad clásica.
Los vestigios más notables del Sector residencial de la Villa son unas termas, parcialmente excavadas, de las que conocemos tres salas, una de ellas con un hypocaustum de canales. La construcción de las termas se realiza en la primera mitad del siglo II d.C. |