LUGARES ARQUEOLÓGICOS EN ESPAÑA

TEMPLO VISIGODO SANTA COMBA

Santa Comba de Bande es un templo visigodo posiblemente de la segunda mitad del siglo VII, situado en el municipio de Bande en la provincia de Orense. Con planta de cruz griega y perímetro rectangular del que sobresale por la cabecera del rectángulo la capilla mayor y por los pies, el pórtico. El perímetro rectangular queda dibujado por estancias a ambos lados del pórtico que comunicaban con este, otras con el transepto y las de la cabecera con la nave.

Tanto en planta como en alzado conjuga la cruz griega inscrita en un cuadrado, cuyo punto central se eleva mediante el cimborrio. El escalonamiento de los volúmenes del templo, de lo más alto a lo más bajo, va así del cimborrio a la capilla mayor, pasando por la altura media de los brazos de la cruz. Se cubre con bóveda de cañón en nave y transepto, con bóveda de arista en el tramo central del crucero y bóveda de herradura en la capilla mayor.

El comienzo de su edificación no está determinado con exactitud. Su construcción puede fecharse entre finales del siglo VI hasta últimos del s. VII. Es, por tanto, una de las iglesias más antiguas que se conserva en pie en toda la península. Durante su larga vida, casi siempre ha estado abierta al culto, bien como iglesia de monasterio o como parroquia comarcal, lo que sin duda favoreció su excelente conservación.

Según el "Cartulario de Celanova", podemos indicar que, durante las campañas de repoblación emprendiadas por el Rey Alfonso III, se hace referencia a la necesidad de restaurar la iglesia, abandonada durante más de 200 años. El origen de esta mala situación, fue la destrucción casi total del monasterio por el Conde Don Gonzalo, que, solo dejó en pie la Iglesia. Esta actuación es fechada en el año 872, con lo que se puede deducir que el origen de la iglesia es anterior al último cuarto del S.VII. Si, además consideramos la tipología de la escultura decorativa interior, podemos afirmar que la iglesia se construyó después la incorporación del reino suevo a la monarquía toledana, a fines del siglo VI.

Originalmente se edificó como parte de un monasterio situado a orillas del río Limia. Durante muchos años, se utilizó también como albergue de peregrinos. La curiosa ditribución de las distintas dependencias así lo indica.

La planta en su diseño original, era de cruz latina con añadidos a los extremos de la nave, un pórtico y un ábside. Las posteriores modificaciones la convirtieron en planta de cruz griega inscrita en un rectángulo, muy compartimentada, típicamente visigoda. Las medidas aproximadas de este rectangulo son 18 m. por 12 m.

Estas transformaciones, fueron realizadas desde el s. VII al s. X para adaptarla a su nuevas funciones. Se varió su fábrica, decoración y traza original, añadiendose seis dependencias laterales, de las cuales, solo nos queda una. Por lo tanto, es interesante resaltar que el diseño definitivo de la planta (cruz griega inscrita en un rectángulo), es producto de una evolución.

Exteriormente, podemos ver una pequeña iglesia con un cimborrio a cuatro aguas, con ábside plano y crucero. En su cabecera este pequeño pórtico de construcción posterior (s. XVII), pero bien conjuntado. Las medidas y fábrica de este pórtico indican que es una reconstrucción del original. Se diferencia en que está coronado con una espadaña (campanas para la llamada al culto) y que la cubierta original era a dos aguas no a una como es ahora.