LUGARES ARQUEOLÓGICOS EN ESPAÑA

TEATRO ROMANO DE MÁLAGA

El teatro romano de Málaga son los restos del teatro de Malaca y el principal vestigio conservado de la presencia romana en Málaga. Está situado en el centro histórico de la ciudad, a los pies de la colina de la Alcazaba. Obra de los primeros años del Imperio, su diseño corresponde a una construcción mixta que combina el aprovechamiento de la ladera del cerro para el graderío —al modo de los teatros griegos— con una importante construcción allí donde la roca es inexistente, creando el espacio necesario para las gradas. Fue descubierto en 1951 en el transcurso de unas obras para la realización de un espacio ajardinado.

Se trata de un teatro de medianas dimensiones que conserva gran parte de la cavea o graderío, la orchestra ricamente decorada con grandes losas de mármol, y la scaena, en la que hoy se ha reproducido su pavimento con un entarimado de madera como el que tendría en su momento de uso. El aparato escénico cerraría al fondo con una fachada ornamental decorada con vanos, columnas y esculturas, de las que se han recuperado varios ejemplares.

Tras la República, con el nuevo sistema político del Imperio, se construye el teatro romano de Málaga dentro de un proceso de monumentalización del espacio público que se extenderá hasta la primera mitad del siglo II. A finales del siglo II, el teatro tendrá ya un uso muy escaso. Se ha constatado su abandono en un momento indeterminado del siglo III. En el siglo III, toda esta zona estará ocupada por edificios relacionados con la industria de los salazones, que estará activa hasta el siglo V. En el solar del Teatro aun hoy pueden observarse una serie de piletas en las que se realizaría el famoso garum. Posteriormente, estas piletas se reaprovechan como lugares de enterramiento convirtiéndose este lugar en una necrópolis. La vitalidad comercial volverá con la ocupación bizantina, aunque este resurgir acabará durante el siglo VII. Tras la conquista musulmana en el 711, en este lugar se levantarán un recinto militar y una mezquita.

El teatro romano de Málaga fue edificado según el modelo arquitectónico establecido por Vitruvio, arquitecto romano. De la cavea conocemos la parte inferior y media, mientras que la superior, la summa cavea y el pórtico in summa cavea, no está documentada, a excepción de las escaleras que permitían el acceso a esa zona. Aquí se encontrarían los elementos sustentantes del velum, un sistema de cubierta de tela que podía cubrir el graderío.

A los pies de la cavea está la orchestra, semicircular, donde podía sentarse un selecto grupo de espectadores, miembros notables de la ciudad, en asientos marmóreos como el conservado en el teatro malacitano. Este espacio iba ricamente decorado con grandes losas de mármol que continuaban hacia los pasillos laterales cubiertos con una bóveda. Entre la orchestra y la scaena, discurre una inscripción marmórea fechada en época Flavia aunque reutiliza el mármol de otra inscripción anterior. La scaena constituía un amplio espacio rectangular elevado sobre la orchestra, delimitado por un muro bajo decorado con exedras. El aparato escénico se cierra en su frente con una fachada ornamental, el frons scaenae, decorada con vanos, columnas e imágenes tanto de los emperadores y los miembros de la familia imperial como de las principales divinidades de la ciudad. Según el canon arquitectónico, en este muro se abrían tres puertas: la valva regia en el centro y dos valvae hospitalium situadas simétricamente a ambos lados de la puerta central.