LUGARES ARQUEOLÓGICOS EN ESPAÑA

QUESERA DE ZONZAMAS

Uno de los hallazgos más llamativos del mundo aborigen de Lanzarote lo representan las llamadas queseras, a las que se les ha dado las más variadas interpretaciones, algunas poco sustanciosas, en parte por sus características y por lo que tienen de novedoso en el mundo prehispánico del archipiélago.

Son manifestaciones rupestres donde se han labrado una serie de canales longitudinales y paralelos, algunas veces ciegos, otras libres y en otras han sido subdivididos en pequeños compartimentos rectangulares. Están realizadas en grandes bloques basálticos, dispuestos en horizontal, y a los que, previamente, se les ha eliminado la capa externa o coriácea, de tal forma que su labrado se produce en la capa inmediatamente inferior.

La conocida como Quesera de Zonzamas se sitúa en un pequeño altozano, al pie de la montaña de Zonzamas, con una posición geográfica y de control del territorio muy estratégica. Se trata de un gran bloque de basalto poroso de 3,90 m. de diámetro máximo, donde se han labrado cinco canales, ciegos por ambos extremos, orientados al noroeste, de 30 centímetros de alto y entre 27 y 45 centímetros de ancho, con salientes variables de entre 30 y 50 centímetros, a lo que se ha de añadir una prolongación en su sector oriental, de un metro. Una de las paredes que establecen la separación entre el primer y el segundo canal está fragmentada en tres, de la que se conserva un tercio, aproximadamente. La pared más occidental se prolonga curvándose a lo largo de toda la superficie oriental y meridional de la estructura. Todos los canales son ciegos por ambos extremos.

En sus cercanías se encuentra la Peña del Majo, que es una estación con manifestaciones rupestres de tipo podomorfo.

Como ya se ha comentado con anterioridad, a las queseras se les han dado las más diversas interpretaciones. Así, en unos casos se han vinculado con prácticas que expresan un carácter claramente religioso y ceremonial, tales como aras de sacrificio o recintos tipo templo. En otros, las relaciones se establecen con actividades de índole tecnológico y cotidiano, como lugares de molienda, hornos de fundición, etc., cuando no, por último, se han entendido como hipotéticas construcciones derivadas de la captación y almacenamiento de agua, pues se parte de la consideración que debía ser un bien muy escaso y valioso para la población aborigen de la isla. El origen de muchas de estas propuestas está en los paralelos que sus autores entienden que pueden tener con otras construcciones de apariencia tipológica similar, obviándose en muchos casos las diferencias tecnológicas, culturales y/o cronológicas existentes entre uno y otro contexto.