LUGARES ARQUEOLÓGICOS EN ESPAÑA

POBLADO DE TERLINQUES

Terlinques es un poblado de la Edad del Bronce que se encuentra a 4 km al suroeste de la población alicantina de Villena. Fue descubierto por el arqueólogo José María Soler realizando la primera campaña de excavaciones en 1959. Es otro de los poblados que nos recuerdan al famoso descubridor del tesoro de Villena que dejó para la historia de Villena un gran número de yacimientos arqueológicos descubiertos por él como este poblado prehistórico. Tras las campañas iniciales más recientemente se han efectuado varias campañas de excavación, lo que ha convertido a Terlinques en uno de los poblados de la Edad del Bronce mejor estudiados de la Comunidad Valenciana.

Se encuentra en la cima y laderas superiores de un cerro que se levanta solitario en medio de la planicie a orillas de lo que en su día fue la laguna de Villena. La laguna de Villena fue desecada en el siglo XIX pero hace 3.500 años, cuando Terlinques estaba habitado, la laguna era un entorno de fauna y flora que abastecía al poblado de Terlinques y a muchos otros que también estaban ubicados en las cercanías de la antigua laguna de Villena.

El poblado de la Edad del Bronce estuvo ocupado entre el 2.150 y el 1.500 a.C. aproximadamente. Seguramente su abandono se debió a la concentración de la población que rodeaba la laguna de Villena en el poblado-ciudad prehistórica de Cabezo Redondo. Cabezo Redondo aglutinó a los diferentes poblados más pequeños que existían en la zona hasta entonces, como era el caso de Terlinques.

En Terlinques se encontró mucho material arqueológico, dientes de hoz y molinos de piedra nos hablan del trabajo agrícola que debió ser fundamental para la subsistencia de los habitantes del poblado. También se encontraron tinajas y cuencos para el almacenamiento del cereal y líquidos. Destacable es el hallazgo de un pequeño pendiente o cuenta de collar de forma oval de oro y una pequeña espiral de plata. Pero sin duda lo más importante y curioso son unos husos o bobinas que han conservado material textil. Es un hallazgo único en la Comunidad Valenciana. Debido a lo perecedero de los materiales textiles raramente llegan hasta nuestra época cuando han pasado, como en este caso, más de 3.500 años desde que se usaron esos ovillos.