La zona arqueológica de Talatí de Dalt es una de las más emblemáticas de la isla, entre otras cosas por su buena conservación y por su peculiar taula. Está formada por un poblado talayótico y por su necrópolis de cuevas artificiales. Conserva importantes monumentos y estructuras como cuevas, donde se llevaban a cabo entierros y ritos funerarios, el santuario de taula, tramos de muralla, casas talayóticas o varias salas con columnas y cubiertas de piedra. Se trata de un poblado de dimensiones medianas, en el cual, en su momento álgido, llegaron a vivir cerca de un centenar de personas. La comunidad que lo habitaba debía ser ganadera y agricultora por los restos de cerámica y fauna que se han encontrado. Su empleo se extiende hasta la época musulmana.
El edificio 1 tiene planta relativamente rectangular, construido con pequeños bloques de piedra colocados horizontalmente. Se accede a través de una puerta con dintel y pilastras monolíticas. La cubierta, hecha con losas de piedra y tierra, se sustenta en una pilastra central monolítica con capitel. En el lado este se localiza un pequeño nicho. En el lado sur hay otro espacio o cámara excavada en la roca ¿probablemente se reutiliza una antigua cueva natural?, a la que se accede bajando por algunos peldaños.
El edificio 2 tiene la puerta adintelada y pilastras monolíticas. En su interior, y a modo de pequeño distribuidor, se abren diferentes espacios; a la izquierda hay una cámara de planta rectangular alargada construida con piedras de pequeñas dimensiones y cubierta con losas horizontales. Hacia la derecha de esta encontramos otro espacio al que no se puede acceder porque está colapsado de antiguo.
El edificio 3 tiene una planta irregular. Su acceso se realiza a través de una puerta con dintel. La distribución del espacio se hace a través de un gran pilar central sobre el que se colocan las losas que lo cubren. Alrededor de esta pilastra se organizan una serie de corredores y espacios no muy grandes.
Los espacios entre estas edificaciones corresponden a diferentes tipologías: patio descubierto, estructura de combustión, corredor cubierto entre edificios, espacio de circulación enlosado. El poblado contaría con un pozo o sima, que se localiza en una zona muy oculta por un pequeño bosque de acebuches.
Talatí de Dalt destaca entre el conjunto de poblados talayóticos de Menorca por sus recintos cubiertos y por la pilastra que se apoya en el capitel de la Taula. Las construcciones más antiguas que vemos en Talatí de Dalt son los talayots: edificios públicos en forma de torre circular construidos en torno al 850 a.C. y abandonados hacia el 550 a.C. Actualmente, solo el gran talayot se conserva prácticamente entero; del segundo únicamente quedan algunas hiladas bajo la vegetación.
El Talayot de planta elíptica y perfil troncocónico, está rodeado por otras construcciones que se le adosan. Su aparejo exterior lo forman bloques pseudoisódomos, colocados formando hileras horizontales bastante regulares. El sector sureste del talayot colapsó en un momento indeterminado. Se observan tambores de columnas de forma circular, por lo que es probable que en la cima de este monumento hubiera una construcción similar a la localizada en la parte superior del talayot de Torelló. Dimensiones: diámetro máximo 16,50 m.
Escritos del siglo XIX hablan de tres talayots en este poblado, pero si existió el tercero, hoy está prácticamente desaparecido; de la misma forma que han desaparecido las casas de época talayótica. Estas casas quizás permanezcan enterradas bajo los escombros que vemos alrededor del gran talayot.
El recinto de taula es de planta en forma de herradura y fachada ligeramente cóncava. En los ángulos noroeste y sureste conserva el muro construido con bloques regulares. En el interior se conservan algunas pilastras monolíticas y gran parte del muro con paramento seudoisódomo de bloques aproximadamente rectangulares. En el centro del edificio se sitúa la taula, con su capitel troncopiramidal encajado sobre la piedra base. Hay que destacar una particularidad de este monumento: una de sus columnas, con su correspondiente capitel, se apoya sobre el lateral este del capitel de la taula, configurando una particular forma de la T. Este hecho es puramente casual, puesto que el azar hizo que la base de la columna se rompiera. Así, se configura un monumento único en la isla.
En el año 1.959, Mª L. Serra dirigió los trabajos de excavación que consistieron en un corte de 3 m x 2 m situado en el sector norte del recinto y justo a 1 m de la columna (taula). Se documentó un nivel de cenizas con cerámica romana. Dimensiones del recinto de taula: largo 14,10 m; ancho 16 m.
Junto al recinto de taula hay una sala hipóstila, adosada por su lado este. En su interior tenemos pilastras monolíticas y polilíticas empotradas en el muro. Conserva una columna central de tipo mediterráneo con capitel y parte de su cubrimiento de losas planas colocadas radialmente. Se documentan otras salas hipóstilas situadas en el límite suroeste del poblado. |