LUGARES ARQUEOLÓGICOS EN ESPAÑA

POBLADO TALAYÓTICO DE TALAIES DE CAN JORDI

El Poblado talayótico de Tatalaies de Can Jordi, está en Santanyí, en la isla de Mallorca. A pesar de encontrarse en propiedad privada su acceso no se encuentra restringido. Como otros muchos yacimientos de la isla, Talaies de Can Jordi tiene su origen en el periodo talayótico, de principios del primer milenio antes de nuestra era, y prolongó su ocupación hasta la época islámica y nuestros días.

Del Periodo talayótico nos han perdurado los restos de un talayote circular, con una columna central, polilítica, de tipo mediterráneo, a pesar de que la morfología del terreno hace pensar en la existencia de dos talayots más. Estas torres cumplían dos funciones: una común a todas ellas era ser torres de vigía y de delimitación del territorio, y la segunda función era tener un uso própio de cada uno de ellos. Esta función secundaría o particular podría ser la de espacio de trabajos comunales, como el descuartizamiento de grandes animales de la comunidad. Estas tareas se podrían haber asociado a acontecimientos puntuales, como el cambio de estaciones. Otra función que se les atribuye fue la de espacio de reunión y de decisión en torno a problemáticas que pudieran afectar a la comunidad.

Además del talayot se pueden documentar en este yacimiento varias estructuras de vivienda, que podrían haber sido ocupadas por familias de entre ocho y diez miembros, donde se desarrollarían tareas vinculadas a sociedades que practicaban la ganadería y la agricultura de subsistencia: la molienda de cereales, fabricación del ajuar cerámico y diferentes herramientas para garantizar el desarrollo diario.

Este modo de vida, perduró cerca de 500 años. A mediados del milenio sucedieron toda una serie de cambios en las diferentes comunidades de la isla que dieron paso a unas nuevas sociedades abiertas al Mediterráneo, donde apareció el hondero, símbolo del periodo que empezaba, el Balear. Fruto de estos cambios los diferentes poblados se amurallaron, y Talaias de Can Jordi es un buen ejemplo.

En este nuevo poblado se construyó una muralla ciclópea, con poco más de 60 m. muy bien conservados y una altura máxima de 2,7 m. De esta muralla también podemos ver el acceso principal, con una anchura de 1,30 m.

Del periodo de la conquista romana, bajo imperial e islámico quedan pocas evidencias, a falta de más excavaciones.