LUGARES ARQUEOLÓGICOS EN ESPAÑA

POBLADO TALAYÓTICO DE SA MORISCA

El yacimiento arqueológico en Mallorca del Puig de Sa Morisca está situado en el parque arqueológico del mismo nombre, en el núcleo de Santa Ponça. El yacimiento tiene una larga ocupación:
∗ La primera fase es del Bronce Final, 1.200 a.C., y se relaciona con el control marítimo y la red de asentamientos costeros que facilitaban la navegación en aquella época.
∗ La segunda fase empieza en la Época Talayótica, Edad del Hierro, 900 – 800 a.C., cuando se construyó una torre (Torre III) en la cumbre del Puig. En este momento se empieza a generar el que será el poblado talayótico del Puig de Sa Morisca.
El poblado tiene dos zonas muy definidas. La zona de hábitat, la cual se sitúa en el collado, justo en la vertiente del Puig, y que está delimitada por dos tramos de muralla y la parte alta del Puig de sa Morisca. Se trata de una zona muy protegida, con la construcción de cinco torres y diferentes tramos de muralla que cierran todo el acceso a la cumbre.
Por su localización estratégica, con una gran visibilidad sobre el territorio, este yacimiento de Calviá tendrá un papel central en toda la organización territorial de los otros yacimientos talayóticos, generando toda una red de control visual y territorial de la zona de Santa Ponça.
∗ La tercera fase se desarrolla a partir del siglo VI a.C. En este momento el poblado adquiere una importancia fundamental por la relación que establece con Ebussus (Ibiza). Esto le permite mantener contactos con agentes exteriores, hecho que se refleja con la elevada presencia de material fenicio y púnico. Material que llegará al Puig de sa Morisca a lo largo del siglo VI. Este hecho hace pensar que entre este enclave e Ibiza u otras ciudades de la órbita cartaginesa habría un significativo intercambio comercial. Actividad que se centralizaría, posiblemente, en el puerto natural de Sa Caleta o la cala de Santa Ponça, lugar de desembarco de mercancías, que se harían llegar hasta el mismo monte.

Desde el Puig de Sa Morisca se distribuirían estas mercancías hacia otros poblados secundarios, dependiendo en mayor o menor medida de él, estableciéndose de este modo una red de pueblos que ocuparían una extensa área territorial.

Esta actividad comercial iniciada a finales del Periodo talayótico se mantendría y consolidaría a lo largo del Periodo balear. Se iría adaptando a las dinámicas económicas cambiantes de la mediterránea, donde las mercancías romanas irían ganando peso a medida que la República se iba expandiendo y anexionando territorios.

El poblado continuó funcionando hasta la llegada de las tropas de la República romana, comandadas por el cónsul Quinto Cecilio Mételo, en el 123 a.C. En este momento el yacimiento fue abandonado, posiblemente como respuesta a la nueva concepción territorial de los conquistadores.

La última etapa del Puig pertenece a la fase almohade, Época islámica (1.201 – 1.229). De este momento se localizan diferentes habitaciones adosadas a la torre central del Monte de sano Morisca (Torre III). Probablemente este asentamiento se tiene que relacionar con las dinámicas de control de territorio de este periodo.

El Puig de sa Morisca se abandona definitivamente en el 1.229, con la conquista de Mallorca por la Corona Aragonesa. En septiembre de 1.229 las tropas del rey Jaume I desembarcan en la bahía de Santa Ponça y arrasan el Puig, tal y cómo muestran los niveles de destrucción localizados durante las excavaciones.