El Poblado de la Hoya Quemada está situado en la parte alta de una ladera que se eleva sobre la población de Mora de Rubielos. El lugar viene siendo objeto de estudio desde 1983.
La extensión aparente del poblado es de 20 por 30 m. dimensiones que no desentonan con las que presentan otros poblados próximos del Bronce Medio, caso de Frías de Albarracín, Ereta del Castellar o Puntal de Cambrán, al igual que la elección de un lugar de altura para el asentamiento. Las características estratégicas para la ubicación de la Hoya Quemada han quedado de nuevo evidenciadas al ser utilizado el lugar en la Guerra Civil, ubicando una serie de trincheras y nidos de ametralladoras que recorren el yacimiento, destruyéndolo parcialmente.
Corresponde a un hábitat del Bronce Medio cuya cronología provisionalmente la podemos centrar hacia el año 1500 a.C. El hecho de que el hábitat esté fosilizado ha potenciado su conservación destacando el buen estado en que han aparecido muros y otros materiales arqueológicos.
Las estructuras arquitectónicas indican que nos encontramos ante un poblado de urbanismo con elementos notables por su pervivencia posterior. Entre estas estructuras podemos destacar la existencia de muros, tanto de mampostería de piedra, conservados hasta una altura de un metro o superior en algunas zonas del poblado, como de manteado de arcilla y paja levantados directamente sobre el suelo o sobre zócalo de piedra. También destaca la presencia de postes embutidos en los muros de manteado, extraordinariamente conservados gracias a su carbonización. Asimismo, podemos encontrar un banco corrido, seguramente vasar, de tierra y piedras, cuya altura sobre el suelo oscila entre 0,24 y 0,36 m. al igual que suelos de arcilla artificial mezclada con paja y enlucidos arcillosos y encalados sobre algunos puntos de suelo y paredes. |