El yacimiento del Palao está situado en lo alto y en las laderas de un cerro de cima amesetada a unos 5 km. al suroeste de Alcañiz. Ocupa una superficie de al menos 3 hectáreas, siendo el asentamiento de época ibero-romana de mayor extensión y mayor importancia del Bajo Aragón.
Fue habitado entre los siglos V a.C. y II d.C. (aunque debió mantener alguna ocupación muy residual hasta la época de la tardoantigüedad a juzgar por el hallazgo de un enterramiento de dicho momento al pie de los edificios públicos de la parte alta) y se han distinguido varias fases de ocupación. El primer asentamiento fue un pequeño poblado del ibérico antiguo localizado en la zona más elevada del cerro. Entre el año 200 a.C y el 70 d.C. se produjo la ocupación ibero-romana del lugar que se extendió por la totalidad del cerro. Puede tratarse de Osicerda o Usekerte, importante núcleo que fue capital del territorio de los Ositanos.
Ya bajo el control romano se inició una profunda reforma urbanística que le dotó de una zona de viviendas y tabernae abiertas a una plaza, de otra área con un probable edificio público sobre una zona supuestamente industrial —tal vez aceitera, una vez que algunos yacimientos turolenses (algunos no muy lejanos como la espectacular Loma de El Regadío, de Urrea de Gaén) están apuntando hacia una intensa producción de aceite en época antigua en la comarca—, un posible templete y, en la parte Oeste del cerro de El Palao una monumental cisterna de abastecimiento de agua que debió funcionar como aljibe hasta bien entrada la época romana. |