Partieno de la carretera que acaba en el faro de formentor, y a unos doscientos metros, se encuentran las primeras evidencias consistentes en los restos de una muralla talayótica; casi a continuación restos de habitaciones del mismo periodo; saliendo de la zona boscosa se llega al santuario y a las edificaciones que complementaban al lugar sagrado. El conjunto está atravesado por el cauce de un torrente con un pozo de época contemporánea; al otro lado del torrente se encuentran variadas construcciones naviformes de edad del bronce.
Partiendo de un recodo, bastante excéntrico, de la carretera que conduce hacia el faro, y ya dentro de un pinar, comienzan a contemplarse restos de construcciones que podrían corresponder a una muralla y otras estructuras talayóticas. Pasado el pinar y dejando a la derecha un torrente, nos encontramos con un santuario con la típica planta de herradura. Tiene una fachada ligeramente cóncava y conserva el umbral de la entrada con orientación al Noroeste, el hecho de que la fachada sea ligeramente cóncava lo aproxima a los recintos de taula menorquines. Delante del santuario se encuentra una estructura indefinida, y el enfrentamiento u oposición cara a cara de las dos edificaciones podría responder a cuestiones astronómicas. Al otro lado del torrente, en la ladera de la montaña se pueden apreciar restos de muros, que corresponden a navetiformes de montaña. |