LUGARES ARQUEOLÓGICOS EN ESPAÑA

NECRÓPOLIS IBÉRICA DE SAN JOAQUÍN

La necrópolis de Sant Joaquim de la Menarella es una singular necrópolis de incineración utilizada durante los siglos VII y VI a.C. Se sitúa en la divisoria de la sierra de la Menarella, límite provincial entre Castellón y Teruel. Ocupa una plataforma ligeramente sobre elevada de 720 m² a 1.063 metros de altitud, desde la que se domina un importante cruce de caminos. Por un lado el collado por el que pasa el antiguo camino de Luco de Bordón a Forcall en sentido norte-sur y por otro la ruta trashumante este-oeste que desde el Bajo Aragón, pasando por Villores a través de la sierra de la Menarella y la Muela de la Todolella permite acceder a la sierra de Gudar.

Durante las excavaciones se extrajeron de la necrópolis 90 individuos. En este yacimiento podemos ver cuatro tipos de enterramientos diferentes: las cámaras funerarias, las cistas, los túmulos y los lóculo.
Las cámaras funerarias son estructuras cuadradas construidas con muros de mampostería a doble cara. En el espacio interior era donde se depositaba la urna funeraria.
Las cistas son estructuras de forma cuadrada formadas por piedras o bloques planos clavados en la tierra delimitando el espacio y que suelen cubrirse con una losa encima. En su interior se depositaban los restos funerarios.
Los túmulos funerarios son estructuras de piedra en cuyo interior se deja un espacio para depositar los restos funerarios.
Los lóculo son estructuras excavadas en roca donde se colocan los enterramientos.