La Necrópolis de Puig des Molins (s. VII a.C.) , en el centro de Ibiza, es un cementerio con 3.000 tumbas excavadas en la roca. Junto a la necrópolis se halla el Museo Arqueológico de Puig des Molins, desde el que se puede acceder a una pequeña parte del cementerio y entrar a algunas de estas fosas a través de escaleras.
A la Necrópolis de Puig des Molins se la considera la más importante del Mediterráneo occidental, tanto por su amplia tipología de sepulturas, como por su vasta extensión y estado de conservación. El estudio de sus hallazgos (miles de piezas) ha sido clave para interpretar la historia de Ibiza y es uno de los puntos más importantes de investigación de la cultura fenicio-púnica en todo el mundo.
La necrópolis, al igual que la ciudad, fue fundada en el siglo VII a.C. por los fenicios, que tenían la costumbre de sepultar a sus muertos en un enclave próximo a su aldea, aunque separado por un accidente geográfico. Así, mientras sobre el Puig de Vila se arremolinaba la urbe de los vivos, en Puig des Molins, a 500 metros y separado por una vaguada, albergaba la ciudad de los muertos. Desde entonces, la colina se convirtió en el cementerio de la villa durante toda la antigüedad. Su nombre, sin embargo, no guarda relación con los rituales funerarios del pasado ni con las tumbas talladas en la roca, sino que se refiere a los molinos harineros que, desde el siglo XV, coronan la cima. |