LUGARES ARQUEOLÓGICOS EN ESPAÑA

MEDINA AZAHARA

El primer califa omeya de Córdoba, Abderramán III, ordenó construir en el año 936 una "ciudad resplandeciente", que es lo que significa Madinat al-Zahra. Fue una ciudad fastuosa en la que se materializó el esplendor y el lujo del reino, pero el sueño fue breve, ya que fue destruida en 1.010, en la guerra que acabó con la dinastía de los Omeya. Situada a unos ocho kilómetros de Córdoba, en las estribaciones de sierra Morena,

Aprovechando perfectamente el desnivel del terreno, la ciudad palatina de Medina Azahara fue distribuida en tres terrazas; el recinto de la ciudad adopta un trazado rectangular, frente a la idea laberíntica y caótica característica del urbanismo musulmán. De 1.500 m de lado en sentido este-oeste y unos 750 m de norte a sur, la topografía jugó un papel determinante en la configuración de la ciudad. Su emplazamiento sobre la falda de Sierra Morena permitió diseñar un programa urbano donde el palacio se ubica en la parte más alta, escalonando sus edificaciones por la ladera de la montaña, en una situación de clara preeminencia sobre el caserío urbano y la mezquita aljama, extendidos por la llanura.

Siguiendo la disposición en terrazas encontramos que la primera corresponde a la zona residencial del califa, seguido por la zona oficial (Casa del Ejército, cuerpo de guardia, Salón Rico, dependencias administrativas, jardines...) para finalmente albergar a la ciudad propiamente dicha (viviendas, artesanos...) y la mezquita aljama, separadas de las dos terrazas anteriores por otra muralla específica para aislar el conjunto palatino.

Transcurridos poco menos de cien años de la fundación de la ciudad, todo este conjunto monumental y fastuoso quedó reducido a un inmenso campo de ruinas, pues fue destruido y saqueado por los bereberes en el 1010 como consecuencia de la guerra civil (o fitna) que puso fin al Califato de Córdoba. Los saqueos, los enfrentamientos y los incendios destrozaron la ciudad más bella de Occidente.