LUGARES ARQUEOLÓGICOS EN ESPAÑA

FORTALEZA DEL AGUA

Al inicio de la Edad del Bronce (2.200 – 1.300 a.C.), en plena región de La Mancha, un largo periodo de sequía había hecho que aumentaran los enfrentamientos, liderados por señores de la guerra que habían fortificado los poblados. En ello tuvo mucho que ver la metalurgia del bronce, que supuso una revolución en los modos de vida de las tribus nómadas, que se asentaron en poblados estables y comenzaron a almacenar e intercambiar con otros grupos cercanos. También se empezaron a elaborar productos artesanales derivados, como el queso, documentado en la Motilla del Azuer.

La Motilla del Azuer es una excepcional fortificación, de más de 4.000 años, formada por varios muros circulares y concéntricos, con pasillos entre ellos a través de los cuales se accedía al interior. Dentro se han identificado silos y hornos, así como un patio en el que se puede ver el pozo más antiguo de la península Ibérica. Ese pozo, de más de 14 metros de profundidad, lo fueron excavando según aumentaba la sequía y descendían los niveles hídricos, buscando las capas más bajas del nivel freático mediante rampas.

La Motilla del Azuer era, pues, una auténtica fortaleza en la cual gobernaría un señor de la guerra que sin duda fue llamado en la comarca el Señor del Agua.