También llamado dolmen de Caseta de las Brujas. Este dolmen se sitúa en la cumbre de un cerro y se compone de una cámara interior simple y un túmulo. La cámara está abierta al Este y es de planta rectangular. Consta de una gran losa de cubierta que oculta la mayor parte de la cámara y cuatro losas laterales, dos en el lado Oeste y una en los restantes. En la cara de la abertura cuenta con otra pequeña losa de cierre. En la parte posterior del dolmen se halla un fragmento de losa que pudiera corresponder a la cubierta. Las losas son de arenisca.
El túmulo no puede determinarse con exactitud pues parte del mismo se confunde con las piedras de la cantera que aflora en la superficie del montículo. Se puede apreciar un eje aproximado de 8,50 m. de Norte a Sur y de 8 m. de Este a Oeste y no levanta más de 60 cm. junto a la cámara. Está compuesto por tierra y piedras de arenisca de un tamaño medio entre 10 y 20 cm.
Sólo en la zona Oeste se aprecian algunas piedras de mayor tamaño que parecen delimitar el túmulo. Las medidas interiores de la cámara son: 2,10 x 1.70 x 1,75 m. Las medidas de las losas son: la Cobertora 2,50 x 1,70 m. x 0,50 m.; las otras 1,40 x 1,50 x 0,44 m.; 1,20 x 1,50 x 0,30 m.; 0,30 x 0,70 x 0,30 m.; 2,30 x 1,60 x 0,40 m. y 0,70 x 0,65 x 0,25 m.
Este monumento megalítico atestigua la presencia del hombre en esta tierra desde tiempos prehistóricos. Desde tiempos remotos estas construcciones han motivado entre las gentes multitud de leyendas e histórias mágicas en su intento de explicar el origen de su existencia. Este dolmen, es conocido popularmente como Caseta de las Brujas.
El lugar en que se encuentra este dolmen nos puede dar una idea del porqué de su construcción, se trata de un lugar remoto y que al hombre de hoy al menos, le da una sensación de trascendencia. El paisaje es espectacular y el silencio sobrecogedor. Hacia el norte vemos la cordillera de los Pirineos, y hacia el sur la sierra de Guara. |