LUGARES ARQUEOLÓGICOS EN ESPAÑA

DÓLMENES DE LOS GABRIELES

Este conjunto megalítico, de casi un kilómetro cuadrado de extensión, está constituido por al menos seis dólmenes de galería cubierta, que presentan dimensiones y estado de conservación diversos, deficientes en general. Puede decirse que el núcleo del conjunto lo forman los dólmenes 3, 4 y 5, mientras que los señalados como 2 y 6 están algo más alejados y el 1 se halla aislado. El estudio de los materiales hallados en sucesivas excavaciones, de sus grabados y tipología constructiva, nos permite determinar que se trata de unas construcciones de la segunda mitad del III a.C., dentro del ámbito cronológico del Calcolítico, aunque podamos constatar la reutilización de los monumentos en los siglos VII y VI a.C.

En varios de los dólmenes se aprecian grabados, cazoletas y restos de pintura roja original.

Se pueden distribuir en dos grupos en función de sus características arquitectónicas y su emplazamiento, que parecen indicar distintas épocas en los dólmenes del conjunto:
Grupo 1: Formado por los dólmenes I, II y VII. Los números I y II son dólmenes de galería cubierta con orientación al este y sus túmulos carecen de anillo perimetral. Ambos aprovechan otros elementos megalíticos no funerarios en su construcción. En el dolmen I encontramos estelas y en el dolmen II encontramos menhires. El dolmen VII no ha sido excavado. Pueden ser las construcciones más antiguas del complejo; en su excavación se recuperaron ajuares de fines del IV milenio – primer tercio del III milenio a.n.e.
Grupo 2: Formado por los dólmenes III, IV, V y VI; se encuentran en una meseta al este del gupo 1. Su edad aproximada es desde la segunda mitad del II milenio a.n.e hasta la transición al II milenio a.n.e.

El dolmen n° 1 (el Dolmen Cortado) tiene los elementos estructurales arrasados a pocos centímetros del suelo. Apenas conserva parte del túmulo de mampuestos y tierra, mientras que las losas de cubierta han desaparecieron casi en su totalidad. Presenta cámara rectangular, cerrada por dos grandes bloques, pero sólo se mantiene uno. Conservan grabados en algunos de los soportes verticales (ortostatos) y una losa de pavimento.

El dolmen n° 2 (de El Cura) se halla también muy deteriorado, pues le faltan varias piezas verticales (ortostatos) y horizontales (losas de cubierta) y prácticamente toda la cabecera del monumento.

En el n° 3 (de La Parada) se conservan todos los elementos verticales pero ninguna de las losas de cubierta, ni resto del túmulo.

El dolmen n° 4 (de La Encina) es el mejor conservado de todos, ya que presenta casi la totalidad de sus piezas verticales y horizontales, y parte del túmulo que los cubría y del anillo de que lo delimitaba. Es característica la curvatura que se realiza en su planta hacia la mitad de su longitud. En sus paredes también aparecen grabados de motivos abstractos y formas más o menos geométricas. En su interior apareció una pila o ara, que pudo tener un uso ritual, como en otros dólmenes de la zona (Pozuelo, Soto, San Bartolomé de la Torre, Portugal, Málaga y Almería).

En el caso del n° 5 (de Los Niños) su estado de destrucción, por la desaparición de algunos de sus elementos o el desplazamientos de los pocos que se conservaban en el lugar, apenas permite reconocer su planta original.

Lo mismo le ocurre al n° 6, en el que los elementos de la cubierta han desaparecido en su totalidad, como muchos de los elementos verticales. Su destrucción es casi total.

Todos han sido expoliados desde antiguo, incluido el número VII, que se encuentra sin excavar, conservándose bajo el túmulo. Siendo el número V el que se encuentra en peor estado de conservación.

Los restos líticos, cerámicas y las piezas fabricadas con bronce casi puro encontrados en los distintos dólmenes del Conjunto, indican un amplio espectro de uso a lo largo del tiempo, utilizándose durante el Calcolítico y conviviendo con los enterramientos en cistas.

Se encuentra cercano a otros complejos megalíticos: al norte, El Pozuelo, en la misma Rivera de Valverde; al sur, Mesa de las Huecas; al este Los Cristos. Coincidiendo con Pozuelo en la técnica de construcción y materiales empleados, usando ortostatos de pizarra y sistema adintelado.