El dolmen se encuentra en término municipal de Porquera del Butrón, en un valle orientado de Este-Oeste, cercano a un arroyo y a una altitud de 990 metros sobre nivel del mar. La excavación se realizó en el año 1970. El lugar donde se emplaza el dolmen es una pequeña elevación sobre el terreno circundante que lo convierte en un cotorro o alto de una suave loma, idónea para la observación de los alrededores. En las proximidades hay una nava que se corresponde con una antigua laguna que en tiempos prehistóricos sería un lugar de recursos acuáticos.
La cámara se compone de 8 ortostatos y 16 de corredor.
La datación neolítica de 3.500 años antes de nuestra era es proporcionada por los materiales hallados y se realiza en base al análisis de los huesos y material orgánico mediante el C-14. Esto nos indica la antigüedad de uso del dolmen, pero no su verdadera antigüedad como estructura, ya que al ser de piedra no se puede datar.
En las excavaciones arqueológicas se localizaron gran cantidad de huesos dispersos en el interior de la cámara, que pertenecían por lo menos a 15 individuos. Uno de esos individuos, localizado en el punto de encuentro entre la cámara y el corredor, fue hallado en posición fetal acompañado por un cuenco liso de cerámica junto con un abundante ajuar neolítico, compuesto por una colección de cuchillos de sílex, un punzón de hueso y dos hachas pulimentadas de ofita.
Los restos humanos de siete individuos procedentes de la Cotorrita se corresponden a una población en la que escaseaban las mujeres y los niños. El tipo racial es el mediterránido-grácil, diferentes a los pirenaico-occidentales, siendo Álava y el norte de Burgos la zona de contacto entre ambos grupos étnicos mezclados. La dieta era muy desequilibrada aunque a primera vista más racional que la que presentan la serie de esqueletos vascos en que osteofitos y deformaciones son más abundantes, debido a corresponder la población burgalesa a un grupo ganadero con una agricultura más desarrollada que en el grupo vasco. |