LUGARES ARQUEOLÓGICOS EN ESPAÑA

CUEVA DE LA ROCA DE LOS MOROS

La Roca dels Moros del Cogul (Las Garrigues) es un yacimiento clave para el estudio del arte rupestre. Se trata de una cavidad de unos 10 metros de ancho, 3 de hondo y 4 de altura que debía de ofrecer unas condiciones especiales, ya que fue utilizada por el hombre durante unos 5.000 años, desde el año 7.000 hasta 100 a.C. aproximadamente. Como testimonio de esta utilización, hoy en día son visibles, además de las pinturas, unos grabados que ocupan la parte central de la cavidad.

Las excavaciones arqueológicas que se han efectuado en el yacimiento permiten afirmar también que el lugar fue utilizado exclusivamente como lugar de culto, ya que por los restos materiales descubiertos no parece que haya tenido una ocupación continuada por parte de ninguno de los grupos que lo usaron.

La población de los alrededores, que ya conocía las pinturas, creía que debían de tener cierta antigüedad y las atribuía a las antiguas poblaciones musulmanas. Es por ello que tradicionalmente el lugar ha recibido el nombre de la Roca de los Moros.

El conjunto pictórico está formado por 42 figuras pintadas, además de 260 elementos grabados sobre la roca. Destaca sobre todo una escena constituida por unas figuras humanas femeninas que rodean una masculina, identificable por su sexo.

Los primeros grupos que utilizaron la Roca de los Moros/b> fueron los últimos cazadores-recolectores (VIII-V milenio a.C.), que dejaron aquí las pinturas pertenecientes al llamado arte levantino. Más tarde, durante el V y II milenio a.C., fueron los grupos neolíticos los que dibujaron parte de sus creencias en representaciones estilísticamente muy distintas, que podemos incluir en el grupo del arte esquemático. Entre estas pinturas prehistóricas también hay unas inscripciones posteriores de época ibérica y romana, aunque muchas son ilegibles. Las excavaciones arqueológicas han permitido encontrar instrumentos de finales del paleolítico y del neolítico, algunas cerámicas hechas a mano y también cerámicas de época romana.

Una de las peculiaridades de las figuras de Cogul es que no siempre se presentan aisladas: algunas de ellas forman grupos. En la gruta de Cogul hay una escena central que es una danza fálica. Aparecen nueve mujeres, cosa novedosa y única de estas pinturas, pintadas en negro y otras en rojo. Se las ve bailando alrededor de una figura masculina con el falo anormalmente grande. Las mujeres llevan largas faldas y el torso desnudo; se sospecha que se trata de una imagen de tipo ritual, y eso refuerza la teoría que la Roca dels Moros podría ser un lugar de culto, posiblemente dedicado a ritos chamanistas. Llama la atención el contraste entre los colores de las figuras centrales con las de los extremos, así como la aparición en segundo plano de la figura masculina, que aporta al papel femenino un protagonismo mayor en la pintura. También se puede ver una imagen vinculada a la tauromaquia. Y hay varias escenas de cacerías, que podrían representar ex votos.

Junto con los humanos hay varios animales, pinturas esquemáticas, así como una inscripción en escritura ibérica norteoriental y también en alfabeto latino, una de las cuales es un votum, cosa que indicaría que el lugar fue un santuario que se prolongó hasta la época ibérica. Hay 45 figuras, 7 de les cuales están grabadas en la piedra y 38 están pintadas de rojo claro, negro y rojo oscuro. Estos grabados, menos espectaculares que las pinturas, pero de gran interés para los especialistas, parece que corresponden a una fase tardía de ocupación de la cueva. Aunque los primeros arqueólogos que trabajaron el yacimiento las ignoraron, por considerar que distorsiaban las pinturas, hoy en día se consideran muy relevantes.

También se han recogido herramientas de sílex, así como fragmentos de cerámica. Se calcula que estos materiales abarcan un periodo que va desde el epipaleolítico (con algunos objetos líticos) hasta la época romana (hay fragmentos de terra sigilata romana, pero también de cerámica ibérica)