LUGARES ARQUEOLÓGICOS EN ESPAÑA

CUEVA DE MAZACULOS II

En Ribadeva, muy cerca de la playa de la Franca y del río que desemboca en ella, el río Cabra, se encuentran, escondidas en un macizo rocoso, la cueva de Mazaculos y la del Molín de Gasparín. Estas cuevas fueron utilizadas desde el año 11.000 BP hasta el 5.000 BP, es decir durante el Mesolítico con las culturas Aziliense y Asturiense.

El Molín de Gasparín o Mazaculos I es una cavidad que tuvo dos usos, primero fue un asentamiento y en segundo lugar, durante la cultura Asturiense, se utilizó para un enterramiento, práctica habitual en esta etapa, los seres humanos abandonan las cuevas para asentarse al aire libre y las destinan al depósito de sus fallecidos, otros ejemplos los podemos encontrar en Los Azules, La Paloma o en el complejo de Arangas de Cabrales.

Al otro lado del macizo se encuentra Mazaculos II, tiene una amplia entrada que, aunque está orientada al noroeste, se protege por un abrigo calizo que disminuye la exposición al clima. Esta cavidad posee una buena explanada en su parte exterior, la boca de entrada da acceso a un primer vestíbulo espacioso de techos altos, en esta primera zona se encontraron restos de arte rupestre. La cueva continúa por una galería que da acceso a una nueva sala de menor tamaño. La importancia de esta cueva reside en su gran número de restos animales (caballos, bóvidos, ciervos, jabalís, cabras u ovejas, rebecos, corzos, lobos, nutrias, zorros o tejones) y por su gran conchero, uno de los mayores de Asturias. Fue habitada y utilizada desde el año 11000 BP hasta el 5000 BP con una intensa actividad relacionada con la caza, la pesca y la recolección de moluscos.

Las manifestaciones artísticas que aparecen en Mazaculos II son bastante sencillas. Desde la entrada una galería conduce a una gran sala; en la pared derecha de esa galería aparecen varios trazos cortos pintados en rojo que se cortan en zigzag; en la sala, un pequeño entrante en la derecha alberga otra serie de trazos rojos dispuestos en torno a una grieta de forma ovoide.

El estudio de la industria se puede hacer atendiendo a los materiales localizados:
✱ Útiles: tan sólo se encontraron 55 útiles, de los cuales 14 aparecieron en niveles no revueltos; 23 de ellos eran picos asturienses, pero también se localizaron cantos trabajados como choppers. El utillaje en lasca, tan abundante en niveles azilienses cronológicamente próximos en la región, es aquí escaso; tan sólo 1 escotadura, 3 denticulados, 1 cuchillo de dorso natural y un buril. Además se extrajeron un pico triedro y una pieza bifacial caliza.
✱ Productos de talla: se desenterraron numerosas lascas de decorticado secundario, lo que junto con las de decorticado primario y los numerosos núcleos o restos de núcleo con corteza, hace pensar en la talla de la materia prima en el propio yacimiento. No aparecieron hojas y apenas hojitas y lascas de retoque.
✱ Industria ósea: como en el resto de los concheros asturienses es pobre, habiendo localizado cuatro piezas finas, biapuntadas (anzuelos), una de ellas con un estrangulamiento central no muy marcado.

En el yacimiento aparecen restos de ciervo, corzo y jabalí en niveles intactos, y de caballo en los revueltos. Aparecen las mandíbulas de un lábrido y otra gran cantidad de restos óseos de peces. En cuanto a los moluscos, abundan gasterópodos del género Patella, especialmente Patella vulgata y Patella intermedia así como Trochus lineatus.

En el verano de 1977 se localizó a la entrada de la cueva un fragmento de mandíbula reducido al lado derecho, que aparece completo e incluso con una parte del arranque de la rama ascendente con la región sinfisaria. Se localizó en zonas de sedimento revuelto, por lo que es difícil situarla con certeza en una época, lo mismo que asignarla al 100% a un sexo por su pequeño tamaño.