Los primeros habitantes de lo que hoy es el municipio de Agres vivieron en esta cueva según demuestran las cerámicas neolíticas que se han encontrado en ella. La cavidad se encuentra al Este de Agres, en la vertiente izquierda del barranco de Cantalar, cerca del Santuario de la Mare de Deu.
En el gran abrigo rocoso con dos bocas seguramente realizaron muchas de sus actividades los moradores neolíticos. Presenta un bello aspecto por la combinación del barroquismo de la roca con la hiedra y las higueras que hoy adornan el yacimiento. Desde la parte central del abrigo se pasa al interior de la cavidad que tiene dos salas. La primera es la más amplia y en ella destaca una columna estalagmítica que a modo de tótem atrapa la vista del visitante.
También es destacable su uso como lugar de culto por los íberos, de los que está demostrado el uso de cuevas como lugares sagrados donde hacían libaciones dedicadas a sus dioses. Del uso de la cavidad en esta época da fe la aparición de cerámica ibérica a torno pintada, anillos y brazaletes de bronce de esta cultura y la significativa presencia de cerámica griega, que era usada en ocasiones especiales, apareciendo en algunos ricos ajuares de enterramiento íberos. El hecho de no haber aparecido ningún resto humano y de que esta cultura no usa las cuevas como lugar de enterramiento lleva a pensar el posible uso cultual de la cueva. |