La cueva de Los Hornos, también conocida como cueva de El Refugio, posee una boca principal orientada al Este y que no destaca por su altura pero si por su anchura, de cerca de unos 9 metros. En su estado actual, repleta de vegetación, parece que tiene dos bocas en este sector pero no es así. Su vestíbulo, de 3 metros de ancho, se prolonga durante unos 20 metros por un estrecho camino hasta llegar a una galería a la derecha que comunica con una diminuta sala. Desde aquí continua por una galería descendente que nos lleva hacia la segunda boca, de unos 2 metros de alto por 7 de ancho.
Fue descubierta en1969 cuando se encontró en su interior varios cráneos humanos. Los cráneos, al igual los materiales, se encontraron arrastrados por una corriente de agua. No olvidemos que en el sistema superior de la cavidad discurre el cauce de un pequeño río que en épocas de crecidas nutre de agua a la zona del vestíbulo, arrastra todo tipo de materiales. De los cráneos y otros restos óseos se conoce que al menos dos son de individuos inmaduros (muy jóvenes), dándose la peculiaridad de uno de ellos se encuentra incrustado entre las precipitaciones calcíticas del fondo de la galería que conecta con la boca inferior.
Los materiales (no óseos) encontrados son lascas de silex que también fueron halladas por ese "arrastre fluvial" citado. En las paredes y sobre todo en el techo del fondo del vestíbulo hay numerosos paneles de grabados lineales, que no forman motivos definidos, realizados con un instrumento de punta ancha y roma. Al fondo de una sala interior, al comenzar una pequeña galería, aparecen grabados no muy anchos, que tampoco forman un motivo claro. |