LUGARES ARQUEOLÓGICOS EN ESPAÑA

CUEVA DE L′ESCODA

La cueva del Escoda está situada en un pequeño risco encarado al S-SE del margen derecho del barranco de Vilaplana, unos 250 metros aguas arriba del cruce con el barranco de los Taixos, en el término municipal de Vandellòs y Hospitalet del Infante. Se trata de una cueva perfectamente visible desde diferentes puntos del barranco. Tiene una longitud de unos 12 metros por unos 3 metros de profundidad en algunos puntos y una altura que oscila entre los 4 y 5 metros aproximadamente. Está orientada al sur - sudeste.

Las figuras pintadas se localizan en una pequeña cavidad situada en el extremo derecho de la cueva, el único lugar donde se conservan placas calcáreas del antiguo soporte y a una altura considerable. La figura más representativa del conjunto, la cierva que está ubicada en el nivel más inferior, dista de tierra unos 2,12 metros. En total se conocen cuatro representaciones distintas. A la izquierda del conjunto se encuentran unos restos de pigmento que podrían haber formado parte de una pequeña figura de cuadrúpedo, actualmente muy perdida. A la derecha de estos restos se encuentra una representación humana con los brazos en asa. Esta figura, de estilo esquemático, tiene forma ovalada y está dispuesta en sentido vertical, dividida por un trazo longitudinal que se prolonga unos centímetros después del óvalo y se hace más ancho en este extremo. Más hacia la derecha de esta figura humana esquemática existe otra representación humana de estilo naturalista que podría ser un arquero. Bosch Gimpera identificó a esta figura como humana y portadora de un arco. Sin embargo, actualmente resulta difícil confirmar la presencia de este arco, del que sólo se conserva un pequeño fragmento en el extremo superior. Por último, en un nivel inferior, a unos 15 centímetros por debajo de las otras figuras, se observa la figura de una cierva de estilo naturalista-estilizado. Se trata de la representación de una hembra de cérvido. Presenta una cabeza pequeña con dos orejas grandes y apuntadas. El cuello es bastante estilizado y da paso a un cuerpo ágil aunque incompleto en la parte trasera. Las extremidades delanteras, que se conservan casi íntegras, son delgadas y muestran las uñas. Todas las figuras están pintadas con pigmento rojo. El estilo es esquemático y naturalista-estilizado.