La cueva de Los Emboscados (Matienzo, Ruesga) se encuentra en una zona de difícil acceso en la ladera sur del denominado monte de Fuente Las Varas. Hacia su interior, nos encontraremos con un angosto paso de unos 12 metros que nos transporta hacia una gran galería interior casi rectilínea con una estrecha bifurcación hacia la izquierda. A unos 125 metros de la entrada, en un tramo de unos 20 metros aproximadamente, se encuentra el panel de grabados descubierto en el año 1979, donde se han podido documentar más de una docena de representaciones animales.
A parte de los hallazgos citados previamente, la cueva de Los Emboscados ha proporcionado materiales y vestigios de diferentes cronologías que abarcan un periodo de ocupación (sin tener que ser continuo) desde el Magdaleniense Superior hasta la Edad del Bronce. Los más antiguos se encuentran en el panel de grabados del interior de la cueva, donde se han catalogado varias figuras de cuadrúpedos: ciervos y ciervas, cabras y algún otro animal indeterminado de gran tamaño así como líneas sueltas y manchas de color rojo. De todos ellos, destacan un ciervo y una cierva uno enfrente del otro, realizados a trazo muy fino estriado. Se cree que poseen una antigüedad de unos 12.000 años.
A parte de las representaciones de arte rupestre, en el año 1991 se encontraron restos de cerámica en el vestíbulo de la cueva, observándose también una tibia humana. Todos estos materiales fueron clasificados cronológicamente dentro de la Edad del Bronce. En aquel momento también se percataron de la presencia de alguna concha, circunstancia confirmada en investigaciones posteriores y que arrojaron la existencia de un conchero de cronología Aziliense. |