La cometa des Morts es el yacimiento más popular del entorno de Lluc. El descenso a su interior y el acceso a lo que fue una cámara mortuoria permite a uno trasladarse a otros tiempos muy lejanos. Esta cavidad fue excavada el 1945 por el párroco Cristóbal Veny. En ella se halló una necrópolis de inhumaciones de la edad del bronce y enterramientos en cal de la edad del hierro. En otra cavidad cercana se descubrieron los restos de unos ataúdes de madera también de la edad del hierro. Los restos de ambas cavidades se exponen en el Museo de Lluc.
La Cueva I de la Cometa des Morts se introduce en el subsuelo bajo un umbral cubierto de sombras y vegetación. El descenso se realiza entre paredes sombrías elevadas. El corredor tiene 41 metros de longitud, y baja en trechos escalonados hasta llegar a un rellano, tras el cual se accede a una sala de unos 130 m². Desde allí parte una galería de 17 metros, en dirección sudeste y separada de la sala por un muro ciclópeo.
Hay dos fases de enterramiento. La primera corresponde a la Edad del Bronce, y los enterramientos se encontraban en la cámara final. En la fase final del talayótico, ya dentro de la Edad del Hierro, se practicaron inhumaciones en cal, aprovechando para ello la parte central de la cueva. Allí aparecieron varios tintinábulos, figuras de bronce, un disco decorado con racimos de uvas y otro con motivos geométricos, representaciones de gallos, una doble hacha, fíbulas, varias espadas, diademas y collares.
La Cueva II de la Cometa des Morts dista menos de 70 metros de la primera pero es difícil de localizar. Su acceso es un hoyo de menos de dos metros de altura, al pie de una roca, por el que se penetra en un angosto pasadizo. La cueva consisten en una larga galería inclinada, de 19 metros de largo por 1,50 de ancho y una altura de 1,50 aproximadamente, que termina en una dolina o socavón. En la cueva se descubrieron seis ataúdes, colocados contra las paredes. Algunos, en buen estado de conservación y otros totalmente podridos. No tenían tapa, pero sí cuatro orificios para encajar las clavijas de algún tipo de cubierta. La madera es de pino, y miden unos 130 cm de largo por 50 de ancho. En su interior aparecieron restos humanos. Estos enterramientos corresponden a la época final del Talayótico final. |