LUGARES ARQUEOLÓGICOS EN ESPAÑA

CIUDAD ROMANA DE IESSO

La antigua ciudad ibero-romana de Iesso se identifica con el yacimiento arqueológico conservado bajo la villa de Guisona (Lérida) y en los campos de cultivo de sus alrededores.

El primer poblado protohistórico está datado entre el siglo VII a.C. y la primera mitad del siglo IV a.C. En época ibérica, tan solo debía existir algún pequeño hábitat, ya que no se ha detectado la presencia de un poblado propiamente dicho de aquel periodo. La fundación de la ciudad romana se produjo a principios del siglo I a.C., momento a partir del cual se suceden sin discontinuidad los diferentes niveles de construcciones hasta el Bajo imperio.

La estructura urbanística de la ciudad es de planta poligonal y tendría unas 18 hectáreas de extensión y una red ortogonal de calles siguiendo los parámetros propios del urbanismo de las ciudades romanas de la época. Entre otros elementos urbanos conservados se tiene que destacar un buen tramo de la muralla, que en origen debería tener unos 280 metros lineales, una de sus puertas de entrada y una de las calles principales: el cardo máximus, que debía medir unos 560 metros. Del primer momento de la ciudad son los restos de unas termas. Se tienen que destacar, también, las dos áreas de necrópolis hasta ahora conocidas, una al noroeste de la ciudad, datable en el Alto Imperio romano y que ha dado piezas notables, como un caballero de bronce y una lápida con una inscripción latina en verso, y la otra, alrededor de la actual iglesia de Santa María, de época bajo-imperial.