LUGARES ARQUEOLÓGICOS EN ESPAÑA

CASTRO DE CASTILNEGRO

El castro de Castilnegro (Medio Cudeyo/Lierganes) está situado en pleno corazón de la sierra de Peña Cabarga, tiene una extensión aproximada de 6 hectáreas en su conjunto. Su situación permitía tener un dominio visual absoluto sobre la zona costera, concretamente de la bahía de Santander y de la franja que recorre la desembocadura del Pas hasta la del Miera. El yacimiento fue dado a conocer en el año 1997.

El sistema defensivo del castro, está conformado por dos líneas concéntricas de muralla que en algún caso se encuentra complementada con una tercera y que cierra el flanco norte (hacia la bahía de Santander). Existen además otras dos murallas de menor envergadura que constituyen el acceso por el sur y que se adaptan a la estrechez del paso que protegen. Se cree además que estas últimas pudieron estar empalizadas. En los puntos donde lo abrupto del terreno hacía de parapeto natural, no fue necesaria construcción alguna, de modo que no estamos ante un castro completamente cerrado en cuanto a murallas se refiere. En el flanco norte del yacimiento, además del amurallamiento, nos encontramos con un áspero lapiaz que dificultaba el acceso desde la zona costera, convirtiendo este punto en un auténtico laberinto. Esto, junto con la muralla de casi 200 m de longitud y derrumbes de más de 12 metros de ancho en algunas secciones, hacían de este sector uno de los más seguros del recinto. Si desde aquí continuamos hacia la cumbre del castro, podemos observar otra línea de algo más de 120 m que encierra un pequeño espacio dedicado la "acrópolis" del castro. Su construcción pudo ubicase cronológicamente entre los siglos V y I a.C.

Cabe destacar que en la zona interna de la muralla se encontró una estructura pétrea circular con señales de estructuras de combustión. Según se desprende de las investigaciones, se cree que existió un pequeño horno de arcilla excavado en el suelo arcilloso dotado de tiro en la cúspide y una boca de alimentación orientada al sureste. Fue más que llamativa la aparición de escorias de apariencia ferrosa en los alrededores, lo que decanto a pensar que su función principal pudo ser el tostado del mineral previo a su cocción definitiva. Gracias a una muestra de carbón vegetal se pudo realizar su datación descartando el origen castreño y ubicando su uso desde mediados del siglo IX hasta finales del X. Por lo tanto su cronología seria altomedieval.