El castro de La Corona de Cueto Moroso (Bostronizo) se encuentra ubicado en pleno corazón de Cantabria, dominando la vertiente Este del desfiladero de Las Hoces que durante siglos ha modelado el rio Besaya. El yacimiento fue descubierto en 1995.
Gracias a la forma cónica y redondeada del Alto del Cueto Moroso, de unos 600 metros de altitud, su cima resulta bastante cómoda como superficie habitable, ya que en ese punto apenas tiene desnivel. Todo lo contrario ocurre en la vertiente norte del alto, donde la fuerte pendiente nos lleva directamente hacia el valle del Besaya y por lo que es más que probable que las estructuras de cierre del castro fuesen o bien innecesarias o bien de pequeño calado. Es por esto por lo que en la actualidad tan solo son visibles los derrumbes de muralla del sector Sur del yacimiento. Al posible acceso del castro se llega a través de un antiguo camino en zig-zag. La puerta, como tal tendría, un umbral de 12 metros de anchura, complementada además con un brazo interior que impide la entrada frontal. Este brazo tendría una longitud total de aproximadamente 20 m de longitud.
Ya en el interior, se puede apreciar un terraplen que alberga una amplia plataforma, en la cual se observa además el primer derrumbe de una gran muralla. Este conjunto de talud y terraza se dispone como un "cinturón doblado" de dos vertientes que abrazan la cima, una de 200 m de largo por otra de 400 m, es decir de una longitud total de 600 metros aproximadamente. En todo este "cinturón" se puede apreciar una anchura de unos 17 m de un modo uniforme. A partir de aquí el recinto se subdivide en tres terrazas sucesivas, separadas entre sí por unos 80 m aproximadamente, finalizando en torno a la cumbre a modo de acrópolis. Este último recinto tendría una superficie aproximada de 1 hectárea y media, siendo el área total del castro de aproximadamente 5 hectáreas.
La cronología del mismo solo puede atribuirse en base a la tipología de sus estructuras, ya que es un yacimiento sin actividad arqueológica y por lo tanto, sin materiales hallados, dando fuerza a la teoría de que se trate de un poblado fortificado de la Edad del Hierro. |