La basílica de sa Carrotja se encontraba situada en Porto Cristo, junto a un acantilado que dominaba el puerto natural. Se descubrió en 1908. La única planta de esta basílica fue destruida con la urbanización de la zona. Del conjunto únicamente se conserva el baptisterio, actualmente visible bajo un vidrio en la avenida Amer.
La basílica, orientada este-oeste, parece corresponder a una planta rectangular, de aproximadamente 23 x 10 m, de tres naves separadas por cuatro columnas exentas y dos pilastras adosadas a la pared que hacen de medianera con el baptisterio. El ámbito bautismal, situado a los pies del edificio de culto, parece estar formado por la prolongación de los muros laterales de la basílica. Es especialmente difícil la reconstrucción de la cabecera como tripartita, con ábside cuadrangular flanqueado por dos cámaras. Rubió señala que estaba pavimentada con una especie de opus testaceum, irregular y pobre, en el lugar donde se encontraba el pilar de sostenimiento ahora bien señalado. En los cuatro ángulos de este ábside, especialmente en los dos anteriores, hay señales de pilares. A ambos lados del edificio de culto se observa en el plano el arranque de algunos muros perpendiculares que podrían corresponder a pórticos. Al este, adosados a la hipotética cabecera de la iglesia, se observan dos ámbitos con sepulcros, posiblemente cámaras funerarias.
Nada se sabe sobre los accesos al edificio eucarístico ni sobre la conexión entre éste y el baptisterio, ya que el muro de cierre por el oeste fue arrasado y en la medianera con la basílica no se encuentra ninguna señalada. A los pies de la basílica se sitúa el ámbito bautismal. La piscina, de tipología cruciforme, se encontraba en el centro de un recinto cuadrangular; su parte oeste fue destruida para la construcción de una vivienda. La piscina es similar a la menor de Son Peretó: un cubo excavado en el suelo, pero sobrelevantado en relación al pavimento, en forma de cruz, con brazos ligeramente desiguales, que se van estrechando hacia los extremos. Los del este-oeste, algo más largos, tienen dos escalones, y los del norte-sur sólo uno. Alrededor de la pila bautismal se conservan restos de superficie enlucida de cal.
Al problema de la interpretación de los restos se suma el de la cronología del edificio, puesto que únicamente se ha podido establecerse a partir de la tipología de la piscina bautismal datada en el siglo VI. |