En la muela de San Cristóbal, cerca del ermitorio de San Cristobal de Sarañana y a escasos 14 metros del camino medieval de Forcall-Cinctorres-Portell, se encuentra un abrigo en forma de cavidades oculares separadas por lo que parece un tabique nasal, en la cavidad izquierda es en la que se encuentra un conjunto pictórico prehistórico, en concreto del Neolítico. El Abrigo es de escasa profundidad y de unos 4 metros de longitud, es uno de los que constituyen les Covetes de Sant Cristòfol.
En la fosa izquierda, que se abre hacia el SE, y junto a su paramento lateral derecho, que lo hará hacia el S, se halla el friso con pinturas. La cavidad derecha no presenta resto alguno. Se trata de un conjunto de nueve figuras pictóricas de las cuales destaca un falso "orador" que parece más un monstruo prehistórico y dos representaciones de fauna menor, algo escaso en abrigos levantinos y un par de cazadores, del cual destaca un cazador subido a la copa de un grandioso arboriforme. Si comenzamos la descripción de las figuras de este paramento por la derecha, la primera de ellas está a 0,60 m del inicio del covacho. ✱ Fig. l.- Extraño animal mirando a la derecha. Su zoometría es a todas luces incorrecta puesto que sus patas traseras, muy inclinadas y en actitud de salto, duplican a las delanteras, prácticamente verticales. La cabeza detalla una boca abierta, sin morro y una nariz humanoide. Sobre un frontal inclinado surgen unas correctas orejas. El pescuezo dibuja sus crines. El lomo, recto, y con una ligera inclinación, remata con el inicio de la nalga de los cuartos traseros. Eje máximo, 11 cm. ✱ Fig. 2.- Sobre la figura anterior, con un ligero desplazamiento hacia el centro del panel, a 11 cm, hay otro animal orientado hacia la izquierda, el cual presenta una cabeza de équido. Su cuello señala onduladas crines. Las patas delanteras, sin cascos, aparecen estiradas en posición de correr). Debajo del abdomen, algo caídos, existen restos informes de pintura. Eje máximo, 10 cm. ✱ Fig. 3.- Con ella se alcanza la figura más sobresaliente del abrigo, verdadera novedad, junto con su contigua, la nº 4. ¿Estamos ante un antropoide revestido con una piel de oso, o ante un monstruo fantasmagórico? Su cuerpo está bastante mal conservado por descostrados. Remata con una cabeza redonda, con desprendidos circulares en buena parte de su tinta plana, por lo que no se advierte en su silueta detalle anatómico alguno. Sin demarcar el cuello, esta cabeza se asienta sobre el arco de los brazos en alto. Su izquierdo remata con una mano abierta, en la que se dibujaron cuatro dedos. Esta figura presenta un rabo, grueso, corto e irsuto, y una gran pata, la trasera, rematada por una garra; mientras la otra extremidad se halla muy perdida por saltados del pigmento. Eje máximo, 22 cm. ✱ Fig. 4.- Lindando por la derecha con la figura precedente hay una no menos enigmática pintura surealista, onírica tal vez, puesto que no tiene parecido con nada que pueda ser real. Una gruesa pincelada, con la misma inclinación que la figura anterior, remata con otra cabeza-esférula, perdida en buena parte de su lateral derecho por saltados de la caliza soporte. El resto de la figura presenta una delgada línea recta, inclinada, que por nacer del supuesto tronco se puede interpretar como un apéndice de la propia figura, o más bien un brazo, que casi alcanza el abdomen de la mayor a la que parece preceder en importancia. El grueso trazo o "cuerpo" parece finalizar con dos cortos apéndices a modo de mandíbula de hormiga. Eje máximo, 10 cm. ✱ Fig. 5.- En el centro del panel. Un cazador filiforme, sobre un plano de sustentación imaginario totalmente vertical, se halla flechando hacia la base del covacho. El trazo lineal empleado es el mismo para el cuerpo y su arma; sólo la cabeza posee una mancha mayor, distinguiéndose la barbilla y una nariz achatada. De su vestimenta tan sólo la pierna adelantada presenta, hacia su mitad, una posible jarretera de extremo bífido, y casi en la unión del tronco con las piernas abiertas en zancada otro apéndice inclinado, desproporcionado pudiera interpretarse como un faldellín o como el miembro viril del cazador. La flecha sobre un arco sencillo que parece tensado, puesto que ha sido representada con un trazo no menos burdo debajo del brazo que sostiene el arco. El astil no es recto sino que aparece ligeramente caído en su mitad hiriente. Eje máximo del cazador, 12,5 cm. ✱ Fig. 6.- Esta representación vuelve a ser enigmática. Una línea algo serpentiforme, irregular, de eje ascendente hacia la izquierda, termina con una larga "cabeza" (?) muy apuntada que parece presentar en vacío su centro, posible representación del ojo, de tratarse de una serpiente, Otros restos de pigmento existen debajo del serpentiforme, posiblemente ya desde su origen manchas o chorreados sin lectura. Eje máximo, 20,0 cm. ✱ Fig. 7.- Sobre la supuesta cabeza de la figura anterior volveremos a hallar los restos de otra figura enigmática, muy erosionada y rota en su centro por lo que hay un vacío de pintura de 3 cm. de separación. Se trata de un ancho trazo tremolado que apunta hacia la base, teniendo a modo de dos cuernecillos en los extremos superiores, en donde su ancho llega a los 6,3 cm. Eje máximo, 10 cm. ✱ Fig. 8.- Corto trazo que pudiera prolongar, en sentido ascendente, la línea serpentiforme o figura 6. Eje máximo, 6 cm. ✱ Fig. 9.-Sobre una pequeña línea, ahora casi horizontal, que pudiera proceder o ser la prolongación de las figuras 6 y 8, se yergue un extraño arboriforme de cuya propia cepa nace una corta rama que curva a la derecha y remata con un grueso botón a modo de hoja-flor, la cual presenta dos delgados apéndices, casi paralelos, hacia el tronco. El "tronco" del arboriforme alcanza una cruz indefinida, por saltados del pigmento y lavados erosivos, En la copa del árbol, a su izquierda, un cazador se sostiene cogido a una especie de semicírculo cuya cuerda incide en la cumbre del vegetal, presentando un ensanchamiento a modo de "escoba" invertida. Su pierna avanzada, encogida, apoya sobre dicho arboriforme, mientras su mano izquierda sostiene un gran arco simple y la pierna izquierda parece estar en el aire. El cuerpo de este pequeño cazador, de pésimo dibujo, apenas permite distinguir un pie triangular en su extremidad adelantada, y un cabello que pudiera adornar con plumas. |